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Artesanía que pasa desapercida

 

Mirilla de principios de siglo


Un "ojo" con mucha solera en la calle de la Virgen

Si vas paseando por la calle de la Virgen, aquí en El Bonillo, y te fijas bien en los portones de madera de toda la vida, te vas a encontrar con joyas como esta. No es solo un trozo de metal oxidado; es una mirilla de rejilla de las que ya no se fabrican, y es puro patrimonio de nuestras casas.

Esta pieza en particular, con sus formas de corazones y ese aire tan artístico, tiene toda la pinta de ser de principios del siglo XX (posiblemente de los años 20 o 30). En aquellos tiempos, cuando no había porteros automáticos ni cámaras de seguridad, estas rejillas eran el "Instagram" de la época: te permitían cotillear quién llamaba o charlar con el vecino sin tener que abrir el portón de par en par, manteniendo el fresco de la casa y, de paso, la seguridad.

Hecha de bronce o latón, ha aguantado décadas de inviernos duros y veranos de sol de justicia, como bien se ve en esa madera "decapada" que tiene a su alrededor. Es un detalle que nos recuerda que, hace cien años, hasta lo más funcional se hacía con gusto y para que durara toda la vida. ¡Un auténtico superviviente que sigue dando carácter a nuestras calles!

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